Evaluar, organizar clases, diseñar actividades… La IA generativa se ha convertido en un importante asistente para la labor docente; también en la creación de situaciones de aprendizaje. Pero para sacar el máximo partido a esta tecnología la clave está en saber ‘cómo pedir le las cosas’ o, lo que es lo mismo, en la capacidad de elaborar un prompt (instrucción) lo más detallado posible. Para facilitar esta labor, existen guías como la del INTEF con recomendaciones y prompts ya elaborados destinados a este fin. Aun así, cualquier docente puede aprender a formular prompts potentes para desarrollar situaciones de aprendizaje con IA. Esto es lo que necesitas saber.
Define el contexto y el rol
La IA funciona mejor cuando se le da un contexto mínimo: nivel educativo, materia, situación del centro, diversidad del alumnado, metodología, producto final… Y es que, utilizar prompts muy genéricos y poco específicos (“crea una situación de aprendizaje sobre sostenibilidad y medioambiente”), suele producir resultados vagos y poco útiles. Sin embargo, cuanta más información se le da y mejor se le pone en situación («eres un experto en diseño curricular…”), más ajustada es su respuesta.
Explicita el objetivo pedagógico
Es recomendable especificar el propósito de la SdA en el prompt: si se necesita completa, que incluya actividades, rúbricas, instrumentos de evaluación… Cuanto más claro esté el objetivo, más útil será la respuesta.
Incluye criterios curriculares
Toda la información relacionada con las competencias, criterios y saberes básicos que deben trabajarse guiará a la IA para alinear las propuestas con lo que exige el currículo oficial.
Solicita estructura y formato
Siempre que se tenga claro, es aconsejable pedir que la IA entregue la información en un formato concreto (listas, tablas, secciones con encabezados). De esta manera, también se facilita su lectura y posterior uso.
Escribe las instrucciones secuenciadas
Si se prefiere o se necesita emplear más de un prompt, es recomendable que las instrucciones se escriban de forma secuencial (por orden) y en la misma conversación, aunque no necesariamente todas de una vez, ya que siempre es posible interrumpir el proceso para continuar con él en otro momento.
Utiliza preguntas de refinamiento
Aunque un prompt bien construido es la base para conseguir una situación de aprendizaje coherente, lo más habitual es tener que refinar el resultado tras la primera respuesta. Para ello, es necesario realizar preguntas de seguimiento que ajusten o profundicen la propuesta para adaptarla lo mejor posible a cada necesidad.
Verifica y adapta el resultado
Más allá de centrarse únicamente en el contenido o estructura de los prompts, los expertos también aconsejan revisar siempre las propuestas generadas por la IA: esta tecnología nunca reemplaza al docente, sino que es un apoyo que requiere de un análisis crítico y pedagógico para asegurar calidad y coherencia en el aula. Por tanto, tras leer con especial atención la información producida, no hay que dudar en pedir explicaciones y rectificaciones ante cualquier propuesta que genere dudas o no se considere adecuada.
Fuente: Cristina Herranz / educaciontrespuntocero.com

